RICARDO ROJAS DÍAZ
PADRE DE LA CORREDURÍA DE BIENES RAÍCES EN COSTA RICA
EL AMIGO
Hace unos meses recibimos la triste noticia de la inesperada muerte de don Ricardo Rojas Díaz. Muchos recuerdos, viejos y muy recientes, vinieron a mi mente. De cariño, yo le llamaba don Richard y él a mí doña Emilita.
Don Ricardo fue un reconocido corredor de bienes raíces, desde hace muchísimos años. A mí ya me dicen que soy de la "tercera edad" y yo lo visitaba chiquilla en su oficina con mi papá, allá por los años cincuenta. De ahí lo de "doña Emilita".
Pero, más que corredor de mucha experiencia, fundador y primer Presidente de la Cámara Costarricense de Bienes Raíces y de la Bolsa Nacional de Propiedades, puedo decirles con mucha satisfacción que fue mi amigo, como me dijo su hija Maricel durante su vela.
Don Ricardo, como muchos saben, creció solo en su carrera y con mucho esfuerzo, pero nunca abandonó su don de gentes, su amabilidad, su respeto por los demás y, sobre todo, su amistad sincera.
Hace catorce años, siendo yo Presidenta de la CCCBR, me presentó a otro gran amigo, suyo y mío, que se le adelantó un poquito en el camino al Cielo y que vino a Costa Rica para servir y amar a este pueblo: don René Frank. Ahora, tras la muerte de don Richard, con el deseo de brindarle un último homenaje de amistad y agradecimiento por todo lo que hizo en favor de los bienes raíces en Costa Rica, no puedo dejar de recordar a algunos compañeros que también fueron pioneros en esta profesión, que también fueron amigos y que ya no están con nosotros, como don Óscar Andreoli, don Luis Pérez y otros de los que aprendimos mucho quienes, en ese momento, apenas nos iniciábamos en esta profesión.
Emilia Piza Escalante
Corredora de Bienes Raíces